Estoy seguro que ahi debe salir F-15, que a propósito espero que la este pasando bien y que este contento con los miles de millones de pesos que Petro le ha enviado a los hospitales.
No ha enviado nada porque ya había girado todo y por adelantado, diría el sujeto.
Atentos: La @PGN_COL no asumirá el poder preferente para adelantar la investigación disciplinaria por presunto enriquecimiento ilícito contra el coronel Jorge Hurtado, exjefe de seguridad de @FranciaMarquezM El cr Hurtado seguirá siendo investigado por la @PoliciaColombia Vía @BluRadioCo
Volvió aparecer el ocupante de la casa de Nariño
Y parece que no va a descansar hasta que las relaciones internacionales queden rotas
Que suelten los secuestrados vivos.
No se refiere a los muertos indefensos, ni a los niños, ni las mujeres violadas, ni las madres , ni las abuelas asesinadas, ni a los secuestrados. Para él lo más importante es salvar los T.
Gustavo Petro se convirtió en un títere de Rusia e Irán y no condenó el sangriento ataque terrorista de Hamás contra Israel. El presidente mostró su faceta antisemita
El presidente Gustavo Petro puede tener la opinión personal que considere sobre el conflicto histórico entre Israel y Palestina. Sin embargo, un ataque terrorista como el perpetrado por Hamás contra miles de civiles indefensos, entre ellos niños, mujeres y ancianos, no tiene justificación alguna. Todos los gobiernos del mundo condenaron la brutalidad de los extremistas. Petro, en cambio, siendo la cabeza del Estado colombiano, prefirió, como un títere, adoptar la deshonrosa e inmoral postura de Rusia e Irán, quedando del lado de los terroristas y no de las víctimas. Hamás no representa a los palestinos y está claro que no es admisible que mueran inocentes en una guerra sin importar el bando. Hoy, Israel se está defendiendo de los terroristas. Sin importar los hechos, Petro puso en marcha una vergonzosa campaña antisemita que generó indignación internacional y un fuerte regaño de Estados Unidos.
El mayor ataque sufrido por Israel en sus 75 años de historia ha dejado más de 1.200 muertos, 120 secuestrados y miles de heridos. Las imágenes que le han dado la vuelta al planeta han sido dantescas: personas decapitadas, incineradas, bebés masacrados, cuerpos de mujeres exhibidos como trofeos de guerra y dolorosos videos de secuestros. Aunque entre las víctimas, por ahora, hay dos colombianos, la pareja conformada por Ivonne Rubio y Antonio Macías, masacrados en un festival de música, Petro se ha mostrado indolente. En su andanada de más de 100 trinos sobre lo ocurrido, no ha emitido tampoco ni un solo mensaje de solidaridad con las familias de los muertos, ni con los demás connacionales aterrorizados tras el ataque de Hamás. Por el contrario, la Cancillería emitió un frío comunicado que hablaba de “muerte” y no de asesinato, omitiendo la palabra terrorismo y sin culpar a Hamás. También fue penoso que el Ministerio de Relaciones Exteriores divulgara inicialmente un comunicado condenando los hechos terroristas contra Israel para luego ser eliminado y reemplazado por uno con lenguaje meloso y complaciente que no hablaba de terrorismo ni de Hamás.
El presidente, sin duda, está frente a uno de los hechos más erráticos de su Gobierno. Sin medir las consecuencias, y de manera irracional, ofendió intencionalmente a la comunidad judía, desatando una ola antisemita que incluso, lamentablemente, coincidió con los ataques de odio contra la Embajada de Israel en Bogotá. Las expresiones que utilizó el presidente terminaron motivando a extremistas desadaptados a vandalizar la sede diplomática, pintaron allí esvásticas nazis y escribieron mensajes insultantes alrededor del sionismo, dos de los temas recurrentes en su discurso. Centenares de colombianos llegaron al lugar para rechazar el acto violento.
“Ya estuve en el campo de concentración de Auschwitz y ahora lo veo calcado en Gaza”, escribió Petro en X, con soberbia, en respuesta a un sentido testimonio del embajador israelí en Colombia, Gali Dagan.
El mandatario no cesó y luego llamó a los israelíes “neonazis que quieren la destrucción del pueblo, de la libertad y de la cultura palestina”, e insistió en que Israel sería el responsable de traer “un holocausto”. Luego contraatacó y acusó a ese país de tener hoy un “gueto de Varsovia” en Gaza.
También se refirió al movimiento “sionista mundial” en términos peyorativos y como si formaran parte de una conspiración criminal, cuando se trata de un movimiento basado en el libro de Theodor Herzl, que asegura que los judíos tienen derecho a tener una patria. Hoy son pocos los judíos que no se consideran orgullosamente sionistas.
Mientras Petro estaba en esto, los terroristas de Hamás convocaban a un viernes de la ira contra los judíos en todo el mundo tras el llamado de su líder fundacional, Khaled Mashal. Solo en la mañana del 13 de octubre se habían cometido dos ataques con cuchillos en Francia y China.
La actitud de Petro ha sido tan condenable y fuera de lugar que Estados Unidos rompió la prudencia con la que siempre se relaciona con el mandatario colombiano. En últimas, Washington perdió la paciencia y lo regañó. La embajadora Deborah E. Lipstadt, enviada especial para combatir el antisemitismo, lo dijo muy claro: “Nos sorprendió ver que el presidente colombiano Gustavo Petro compare al Gobierno israelí con el régimen genocida de Hitler. Condenamos enérgicamente sus declaraciones y le pedimos que condene a Hamás, una organización designada como terrorista, por su bárbaro asesinato de hombres, mujeres y niños israelíes”. De inmediato, esas palabras fueron retomadas en la cuenta oficial en X de la Embajada estadounidense en Colombia.
La comparación de Petro entre los campos de concentración y Gaza es una barbaridad. Desde la Franja, Israel ha sido atacado por esa organización terrorista, mientras que los judíos eran trasladados en trenes, como ganado, sin la más mínima humanidad, para luego ser asesinados. Para entender la crueldad, basta recordar una frase aterradora del comandante de Auschwitz, Rudolf Hoss, interrogado en el juicio de Núremberg. Cuando le preguntaron si allí habían muerto 3 millones de personas en las cámaras de gas, solo atinó a contestar: “Solo fueron 2 millones y medio, los demás murieron de hambre, agotamiento o enfermedad”.
El Congreso Mundial Judío no se quedó callado ante la infamia de Petro y le contestó: “Lo que usted está diciendo es un insulto a los 6 millones de víctimas del Holocausto y al pueblo judío. Sus comentarios ignoran por completo los cientos de muertos y secuestrados durante el ataque asesino de Hamás contra civiles israelíes (...) Es una vergüenza para usted y su país. Un líder mundial debería hacerlo mejor”.
Dani Dayan, presidente del Centro Mundial de Investigación, Documentación, Educación y Conmemoración del Holocausto, puso en contexto el nivel de estas ofensas de Petro contra los judíos. “Usted no entendió absolutamente nada de lo que vio en Auschwitz o se negó a verlo. Usted tiene el dudoso honor de ser el único líder mundial fuera de Irán que trivializa así –en realidad niega– el Holocausto”.
Además de todo, el presidente Petro compartió información falsa sin ningún pudor. Publicó imágenes de una marcha multitudinaria en Chicago a favor de Palestina que ocurrió en 2021, como si hubiera ocurrido luego del ataque terrorista de Hamás contra Israel. También compartió imágenes de un supuesto convoy de ayudas a Gaza, que realmente habían sido enviadas a Ucrania. Luego de que varios medios probaron que su información era mentirosa, él no rectificó.
La escritora Carolina Sanín, quien había apoyado a Petro, criticó al mandatario con dureza: “Eso es pereza intelectual, insensibilidad, bastedad y una enormidad de ignorancia. Supongo que lo considera audacia; es indolencia y bajeza. Hasta aquí con el presidente (…) Lo grave es habernos enterado de que estamos gobernados por un loco”.
La politóloga Sandra Borda retó al presidente: “Escriba un solo post en el que acompaña su posición con una condena abierta a los ataques de Hamás”.
La congresista estadounidense María Elvira Salazar lo dijo de frente: “He estado advirtiendo desde el principio sobre el peligro de una presidencia de Gustavo Petro en Colombia. Sus comentarios incendiarios sobre Israel representan un peligro inmediato para los más de 20.000 judíos en el país. ¡Deleznable!”.
No cabe duda de que Petro, quien perteneció al grupo terrorista del M-19, y a quien la sociedad colombiana le dio la oportunidad de retornar a la legalidad hasta convertirse en presidente, debió ser más cuidadoso, y demostrar una estatura moral acorde con un país como Colombia que ha sufrido, y sigue padeciendo, los estragos del terrorismo.
A raíz de lo que ha sucedido, se recuerda que en la Segunda Guerra Mundial se escribió el más conmovedor de los poemas sobre el poder destructor de la indiferencia ante la barbarie. Hoy, esas palabras están labradas en el Museo del Holocausto en Estados Unidos. “Primero vinieron por los socialistas, y yo no dije nada, porque yo no era socialista. Luego vinieron por los sindicalistas, y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los judíos, y yo no dije nada, porque yo no era judío. Luego vinieron por mí, y no quedó nadie para hablar por mí”.
El presidente Petro y su Gobierno, que se autodenomina como una “potencia mundial de la vida” que busca la “paz total”, ya se ubicó inexplicablemente en el lado incorrecto de la historia que se está escribiendo con la sangre de inocentes tras el ataque de Hamás a Israel. Una vergüenza para Colombia. Esa actitud permisiva del presidente con el terrorismo lo margina del escenario internacional y lo ubica en un eje del mal que tendrá repercusiones negativas para los colombianos. Estados Unidos, de hecho, renovó la alerta de nivel 3 a sus ciudadanos para que no viajen al país, a pesar de “las negociaciones de paz con algunos grupos terroristas y organizaciones criminales”. Sin duda, el Gobierno estadounidense cambió el tono con Petro y las consecuencias se podrían ver con el paso del tiempo.
Gustavo Petro se convirtió en un títere de Rusia e Irán y no condenó el sangriento ataque terrorista de Hamás contra Israel. El presidente mostró su faceta antisemita
El presidente Gustavo Petro puede tener la opinión personal que considere sobre el conflicto histórico entre Israel y Palestina. Sin embargo, un ataque terrorista como el perpetrado por Hamás contra miles de civiles indefensos, entre ellos niños, mujeres y ancianos, no tiene justificación alguna. Todos los gobiernos del mundo condenaron la brutalidad de los extremistas. Petro, en cambio, siendo la cabeza del Estado colombiano, prefirió, como un títere, adoptar la deshonrosa e inmoral postura de Rusia e Irán, quedando del lado de los terroristas y no de las víctimas. Hamás no representa a los palestinos y está claro que no es admisible que mueran inocentes en una guerra sin importar el bando. Hoy, Israel se está defendiendo de los terroristas. Sin importar los hechos, Petro puso en marcha una vergonzosa campaña antisemita que generó indignación internacional y un fuerte regaño de Estados Unidos.
El mayor ataque sufrido por Israel en sus 75 años de historia ha dejado más de 1.200 muertos, 120 secuestrados y miles de heridos. Las imágenes que le han dado la vuelta al planeta han sido dantescas: personas decapitadas, incineradas, bebés masacrados, cuerpos de mujeres exhibidos como trofeos de guerra y dolorosos videos de secuestros. Aunque entre las víctimas, por ahora, hay dos colombianos, la pareja conformada por Ivonne Rubio y Antonio Macías, masacrados en un festival de música, Petro se ha mostrado indolente. En su andanada de más de 100 trinos sobre lo ocurrido, no ha emitido tampoco ni un solo mensaje de solidaridad con las familias de los muertos, ni con los demás connacionales aterrorizados tras el ataque de Hamás. Por el contrario, la Cancillería emitió un frío comunicado que hablaba de “muerte” y no de asesinato, omitiendo la palabra terrorismo y sin culpar a Hamás. También fue penoso que el Ministerio de Relaciones Exteriores divulgara inicialmente un comunicado condenando los hechos terroristas contra Israel para luego ser eliminado y reemplazado por uno con lenguaje meloso y complaciente que no hablaba de terrorismo ni de Hamás.
El presidente, sin duda, está frente a uno de los hechos más erráticos de su Gobierno. Sin medir las consecuencias, y de manera irracional, ofendió intencionalmente a la comunidad judía, desatando una ola antisemita que incluso, lamentablemente, coincidió con los ataques de odio contra la Embajada de Israel en Bogotá. Las expresiones que utilizó el presidente terminaron motivando a extremistas desadaptados a vandalizar la sede diplomática, pintaron allí esvásticas nazis y escribieron mensajes insultantes alrededor del sionismo, dos de los temas recurrentes en su discurso. Centenares de colombianos llegaron al lugar para rechazar el acto violento.
“Ya estuve en el campo de concentración de Auschwitz y ahora lo veo calcado en Gaza”, escribió Petro en X, con soberbia, en respuesta a un sentido testimonio del embajador israelí en Colombia, Gali Dagan.
El mandatario no cesó y luego llamó a los israelíes “neonazis que quieren la destrucción del pueblo, de la libertad y de la cultura palestina”, e insistió en que Israel sería el responsable de traer “un holocausto”. Luego contraatacó y acusó a ese país de tener hoy un “gueto de Varsovia” en Gaza.
También se refirió al movimiento “sionista mundial” en términos peyorativos y como si formaran parte de una conspiración criminal, cuando se trata de un movimiento basado en el libro de Theodor Herzl, que asegura que los judíos tienen derecho a tener una patria. Hoy son pocos los judíos que no se consideran orgullosamente sionistas.
Mientras Petro estaba en esto, los terroristas de Hamás convocaban a un viernes de la ira contra los judíos en todo el mundo tras el llamado de su líder fundacional, Khaled Mashal. Solo en la mañana del 13 de octubre se habían cometido dos ataques con cuchillos en Francia y China.
La actitud de Petro ha sido tan condenable y fuera de lugar que Estados Unidos rompió la prudencia con la que siempre se relaciona con el mandatario colombiano. En últimas, Washington perdió la paciencia y lo regañó. La embajadora Deborah E. Lipstadt, enviada especial para combatir el antisemitismo, lo dijo muy claro: “Nos sorprendió ver que el presidente colombiano Gustavo Petro compare al Gobierno israelí con el régimen genocida de Hitler. Condenamos enérgicamente sus declaraciones y le pedimos que condene a Hamás, una organización designada como terrorista, por su bárbaro asesinato de hombres, mujeres y niños israelíes”. De inmediato, esas palabras fueron retomadas en la cuenta oficial en X de la Embajada estadounidense en Colombia.
La comparación de Petro entre los campos de concentración y Gaza es una barbaridad. Desde la Franja, Israel ha sido atacado por esa organización terrorista, mientras que los judíos eran trasladados en trenes, como ganado, sin la más mínima humanidad, para luego ser asesinados. Para entender la crueldad, basta recordar una frase aterradora del comandante de Auschwitz, Rudolf Hoss, interrogado en el juicio de Núremberg. Cuando le preguntaron si allí habían muerto 3 millones de personas en las cámaras de gas, solo atinó a contestar: “Solo fueron 2 millones y medio, los demás murieron de hambre, agotamiento o enfermedad”.
El Congreso Mundial Judío no se quedó callado ante la infamia de Petro y le contestó: “Lo que usted está diciendo es un insulto a los 6 millones de víctimas del Holocausto y al pueblo judío. Sus comentarios ignoran por completo los cientos de muertos y secuestrados durante el ataque asesino de Hamás contra civiles israelíes (...) Es una vergüenza para usted y su país. Un líder mundial debería hacerlo mejor”.
Dani Dayan, presidente del Centro Mundial de Investigación, Documentación, Educación y Conmemoración del Holocausto, puso en contexto el nivel de estas ofensas de Petro contra los judíos. “Usted no entendió absolutamente nada de lo que vio en Auschwitz o se negó a verlo. Usted tiene el dudoso honor de ser el único líder mundial fuera de Irán que trivializa así –en realidad niega– el Holocausto”.
Además de todo, el presidente Petro compartió información falsa sin ningún pudor. Publicó imágenes de una marcha multitudinaria en Chicago a favor de Palestina que ocurrió en 2021, como si hubiera ocurrido luego del ataque terrorista de Hamás contra Israel. También compartió imágenes de un supuesto convoy de ayudas a Gaza, que realmente habían sido enviadas a Ucrania. Luego de que varios medios probaron que su información era mentirosa, él no rectificó.
La escritora Carolina Sanín, quien había apoyado a Petro, criticó al mandatario con dureza: “Eso es pereza intelectual, insensibilidad, bastedad y una enormidad de ignorancia. Supongo que lo considera audacia; es indolencia y bajeza. Hasta aquí con el presidente (…) Lo grave es habernos enterado de que estamos gobernados por un loco”.
La politóloga Sandra Borda retó al presidente: “Escriba un solo post en el que acompaña su posición con una condena abierta a los ataques de Hamás”.
La congresista estadounidense María Elvira Salazar lo dijo de frente: “He estado advirtiendo desde el principio sobre el peligro de una presidencia de Gustavo Petro en Colombia. Sus comentarios incendiarios sobre Israel representan un peligro inmediato para los más de 20.000 judíos en el país. ¡Deleznable!”.
No cabe duda de que Petro, quien perteneció al grupo terrorista del M-19, y a quien la sociedad colombiana le dio la oportunidad de retornar a la legalidad hasta convertirse en presidente, debió ser más cuidadoso, y demostrar una estatura moral acorde con un país como Colombia que ha sufrido, y sigue padeciendo, los estragos del terrorismo.
A raíz de lo que ha sucedido, se recuerda que en la Segunda Guerra Mundial se escribió el más conmovedor de los poemas sobre el poder destructor de la indiferencia ante la barbarie. Hoy, esas palabras están labradas en el Museo del Holocausto en Estados Unidos. “Primero vinieron por los socialistas, y yo no dije nada, porque yo no era socialista. Luego vinieron por los sindicalistas, y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los judíos, y yo no dije nada, porque yo no era judío. Luego vinieron por mí, y no quedó nadie para hablar por mí”.
El presidente Petro y su Gobierno, que se autodenomina como una “potencia mundial de la vida” que busca la “paz total”, ya se ubicó inexplicablemente en el lado incorrecto de la historia que se está escribiendo con la sangre de inocentes tras el ataque de Hamás a Israel. Una vergüenza para Colombia. Esa actitud permisiva del presidente con el terrorismo lo margina del escenario internacional y lo ubica en un eje del mal que tendrá repercusiones negativas para los colombianos. Estados Unidos, de hecho, renovó la alerta de nivel 3 a sus ciudadanos para que no viajen al país, a pesar de “las negociaciones de paz con algunos grupos terroristas y organizaciones criminales”. Sin duda, el Gobierno estadounidense cambió el tono con Petro y las consecuencias se podrían ver con el paso del tiempo.
Es que más pendej* no puede ser el "iiii" de Petro. Entonces Hamas es invento del Mossad, ¿Será que los de Hamas lo han leído en los últimos días y horas y se darán cuenta que Petro no ha hecho sino ofenderlos también? Primero que son de extrema ultraderecha, casi invención de Uribe, y ahora que el Mossad los creó, porque Israel estaba cansado de no hacer nada y se inventó un enemigo para entretenerse, por consiguiente, la lucha revolucionaria de Hamas no existe, es pura pantomima sionista...
Ganando enemigos gratis de cualquier lado.... Jajajajaja...
Eso de que Hamás fue creación del Mossad es puro cuento de youtubers basados en afirmaciones vagas de algunos funcionarios que suponen, sueñan y deliran.
#NACIÓN| El presidente @petrogustavo anunció que Colombia enviará ayuda humanitaria a Gaza, en medio de la guerra Israel - Hamas.
El mandatario pidió que la ONU cite de manera extraordinaria la Asamblea General de Naciones Unidas. Vía @Lizethsuescaa @caracolradio
El señor Petro es una biblia, como sabe que van a citar una reunión de la ONU para tratar este tema y así va a hacer, va a salir a decir después que gracias a él fue que se hizo esa reunión.
Momentos de angustia se viven en zona rural del municipio de Anorí, Antioquia, donde un helicóptero del Ejército se precipitó a tierra en los últimos minutos. Por el momento se desconoce si hay víctimas mortales.
Comentarios
No ha enviado nada porque ya había girado todo y por adelantado, diría el sujeto.
Muy buena esa nota. La polarización al 100 %.
En muchas se notaba que se refería a Petardo.
https://twitter.com/ricarospina/status/1712988711074275524?t=aWP8KwwjauQ-oJQT-sjtHg&s=19
Y parece que no va a descansar hasta que las relaciones internacionales queden rotas
Que suelten los secuestrados vivos.
No se refiere a los muertos indefensos, ni a los niños, ni las mujeres violadas, ni las madres , ni las abuelas asesinadas, ni a los secuestrados. Para él lo más importante es salvar los T.
El embajador de Israel le respondió al señor que vive en la casa de Nariño
Gustavo Petro se convirtió en un títere de Rusia e Irán y no condenó el sangriento ataque terrorista de Hamás contra Israel. El presidente mostró su faceta antisemita
El presidente Gustavo Petro puede tener la opinión personal que considere sobre el conflicto histórico entre Israel y Palestina. Sin embargo, un ataque terrorista como el perpetrado por Hamás contra miles de civiles indefensos, entre ellos niños, mujeres y ancianos, no tiene justificación alguna. Todos los gobiernos del mundo condenaron la brutalidad de los extremistas. Petro, en cambio, siendo la cabeza del Estado colombiano, prefirió, como un títere, adoptar la deshonrosa e inmoral postura de Rusia e Irán, quedando del lado de los terroristas y no de las víctimas. Hamás no representa a los palestinos y está claro que no es admisible que mueran inocentes en una guerra sin importar el bando. Hoy, Israel se está defendiendo de los terroristas. Sin importar los hechos, Petro puso en marcha una vergonzosa campaña antisemita que generó indignación internacional y un fuerte regaño de Estados Unidos.
El mayor ataque sufrido por Israel en sus 75 años de historia ha dejado más de 1.200 muertos, 120 secuestrados y miles de heridos. Las imágenes que le han dado la vuelta al planeta han sido dantescas: personas decapitadas, incineradas, bebés masacrados, cuerpos de mujeres exhibidos como trofeos de guerra y dolorosos videos de secuestros. Aunque entre las víctimas, por ahora, hay dos colombianos, la pareja conformada por Ivonne Rubio y Antonio Macías, masacrados en un festival de música, Petro se ha mostrado indolente. En su andanada de más de 100 trinos sobre lo ocurrido, no ha emitido tampoco ni un solo mensaje de solidaridad con las familias de los muertos, ni con los demás connacionales aterrorizados tras el ataque de Hamás. Por el contrario, la Cancillería emitió un frío comunicado que hablaba de “muerte” y no de asesinato, omitiendo la palabra terrorismo y sin culpar a Hamás. También fue penoso que el Ministerio de Relaciones Exteriores divulgara inicialmente un comunicado condenando los hechos terroristas contra Israel para luego ser eliminado y reemplazado por uno con lenguaje meloso y complaciente que no hablaba de terrorismo ni de Hamás.
El presidente, sin duda, está frente a uno de los hechos más erráticos de su Gobierno. Sin medir las consecuencias, y de manera irracional, ofendió intencionalmente a la comunidad judía, desatando una ola antisemita que incluso, lamentablemente, coincidió con los ataques de odio contra la Embajada de Israel en Bogotá. Las expresiones que utilizó el presidente terminaron motivando a extremistas desadaptados a vandalizar la sede diplomática, pintaron allí esvásticas nazis y escribieron mensajes insultantes alrededor del sionismo, dos de los temas recurrentes en su discurso. Centenares de colombianos llegaron al lugar para rechazar el acto violento.
“Ya estuve en el campo de concentración de Auschwitz y ahora lo veo calcado en Gaza”, escribió Petro en X, con soberbia, en respuesta a un sentido testimonio del embajador israelí en Colombia, Gali Dagan.
El mandatario no cesó y luego llamó a los israelíes “neonazis que quieren la destrucción del pueblo, de la libertad y de la cultura palestina”, e insistió en que Israel sería el responsable de traer “un holocausto”. Luego contraatacó y acusó a ese país de tener hoy un “gueto de Varsovia” en Gaza.
También se refirió al movimiento “sionista mundial” en términos peyorativos y como si formaran parte de una conspiración criminal, cuando se trata de un movimiento basado en el libro de Theodor Herzl, que asegura que los judíos tienen derecho a tener una patria. Hoy son pocos los judíos que no se consideran orgullosamente sionistas.
Mientras Petro estaba en esto, los terroristas de Hamás convocaban a un viernes de la ira contra los judíos en todo el mundo tras el llamado de su líder fundacional, Khaled Mashal. Solo en la mañana del 13 de octubre se habían cometido dos ataques con cuchillos en Francia y China.
La actitud de Petro ha sido tan condenable y fuera de lugar que Estados Unidos rompió la prudencia con la que siempre se relaciona con el mandatario colombiano. En últimas, Washington perdió la paciencia y lo regañó. La embajadora Deborah E. Lipstadt, enviada especial para combatir el antisemitismo, lo dijo muy claro: “Nos sorprendió ver que el presidente colombiano Gustavo Petro compare al Gobierno israelí con el régimen genocida de Hitler. Condenamos enérgicamente sus declaraciones y le pedimos que condene a Hamás, una organización designada como terrorista, por su bárbaro asesinato de hombres, mujeres y niños israelíes”. De inmediato, esas palabras fueron retomadas en la cuenta oficial en X de la Embajada estadounidense en Colombia.
La comparación de Petro entre los campos de concentración y Gaza es una barbaridad. Desde la Franja, Israel ha sido atacado por esa organización terrorista, mientras que los judíos eran trasladados en trenes, como ganado, sin la más mínima humanidad, para luego ser asesinados. Para entender la crueldad, basta recordar una frase aterradora del comandante de Auschwitz, Rudolf Hoss, interrogado en el juicio de Núremberg. Cuando le preguntaron si allí habían muerto 3 millones de personas en las cámaras de gas, solo atinó a contestar: “Solo fueron 2 millones y medio, los demás murieron de hambre, agotamiento o enfermedad”.
El Congreso Mundial Judío no se quedó callado ante la infamia de Petro y le contestó: “Lo que usted está diciendo es un insulto a los 6 millones de víctimas del Holocausto y al pueblo judío. Sus comentarios ignoran por completo los cientos de muertos y secuestrados durante el ataque asesino de Hamás contra civiles israelíes (...) Es una vergüenza para usted y su país. Un líder mundial debería hacerlo mejor”.
Dani Dayan, presidente del Centro Mundial de Investigación, Documentación, Educación y Conmemoración del Holocausto, puso en contexto el nivel de estas ofensas de Petro contra los judíos. “Usted no entendió absolutamente nada de lo que vio en Auschwitz o se negó a verlo. Usted tiene el dudoso honor de ser el único líder mundial fuera de Irán que trivializa así –en realidad niega– el Holocausto”.
Además de todo, el presidente Petro compartió información falsa sin ningún pudor. Publicó imágenes de una marcha multitudinaria en Chicago a favor de Palestina que ocurrió en 2021, como si hubiera ocurrido luego del ataque terrorista de Hamás contra Israel. También compartió imágenes de un supuesto convoy de ayudas a Gaza, que realmente habían sido enviadas a Ucrania. Luego de que varios medios probaron que su información era mentirosa, él no rectificó.
La escritora Carolina Sanín, quien había apoyado a Petro, criticó al mandatario con dureza: “Eso es pereza intelectual, insensibilidad, bastedad y una enormidad de ignorancia. Supongo que lo considera audacia; es indolencia y bajeza. Hasta aquí con el presidente (…) Lo grave es habernos enterado de que estamos gobernados por un loco”.
La politóloga Sandra Borda retó al presidente: “Escriba un solo post en el que acompaña su posición con una condena abierta a los ataques de Hamás”.
La congresista estadounidense María Elvira Salazar lo dijo de frente: “He estado advirtiendo desde el principio sobre el peligro de una presidencia de Gustavo Petro en Colombia. Sus comentarios incendiarios sobre Israel representan un peligro inmediato para los más de 20.000 judíos en el país. ¡Deleznable!”.
No cabe duda de que Petro, quien perteneció al grupo terrorista del M-19, y a quien la sociedad colombiana le dio la oportunidad de retornar a la legalidad hasta convertirse en presidente, debió ser más cuidadoso, y demostrar una estatura moral acorde con un país como Colombia que ha sufrido, y sigue padeciendo, los estragos del terrorismo.
A raíz de lo que ha sucedido, se recuerda que en la Segunda Guerra Mundial se escribió el más conmovedor de los poemas sobre el poder destructor de la indiferencia ante la barbarie. Hoy, esas palabras están labradas en el Museo del Holocausto en Estados Unidos. “Primero vinieron por los socialistas, y yo no dije nada, porque yo no era socialista. Luego vinieron por los sindicalistas, y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los judíos, y yo no dije nada, porque yo no era judío. Luego vinieron por mí, y no quedó nadie para hablar por mí”.
El presidente Petro y su Gobierno, que se autodenomina como una “potencia mundial de la vida” que busca la “paz total”, ya se ubicó inexplicablemente en el lado incorrecto de la historia que se está escribiendo con la sangre de inocentes tras el ataque de Hamás a Israel. Una vergüenza para Colombia. Esa actitud permisiva del presidente con el terrorismo lo margina del escenario internacional y lo ubica en un eje del mal que tendrá repercusiones negativas para los colombianos. Estados Unidos, de hecho, renovó la alerta de nivel 3 a sus ciudadanos para que no viajen al país, a pesar de “las negociaciones de paz con algunos grupos terroristas y organizaciones criminales”. Sin duda, el Gobierno estadounidense cambió el tono con Petro y las consecuencias se podrían ver con el paso del tiempo.
https://www.semana.com/mundo/articulo/gustavo-petro-se-convirtio-en-un-titere-de-rusia-e-iran-y-no-condeno-el-sangriento-ataque-terrorista-de-hamas-contra-israel-el-presidente-mostro-su-faceta-de-peon-antisemita/202333/
Ese Petro es un sinberguenza, con b de burro.
https://www.instagram.com/stories/gustavopetrourrego/3213618115888174003/?hl=es
El ego de ese tipo es tenaz el cree que el mundo gira alrededor de él
Jajaja
Ganando enemigos gratis de cualquier lado.... Jajajajaja...
Retro dice que la FAC va a sacar de la zona a los colombianos desde Tel Aviv.
Pero sus amigotes de Hamas ponen bombas y bloquean al que quiera salir.
Ese es mucho sinberguenza, con b de burro.
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El mandatario pidió que la ONU cite de manera extraordinaria la Asamblea General de Naciones Unidas. Vía @Lizethsuescaa @caracolradio
El señor Petro es una biblia, como sabe que van a citar una reunión de la ONU para tratar este tema y así va a hacer, va a salir a decir después que gracias a él fue que se hizo esa reunión.
https://x.com/revistasemana/status/1713588021277114647?s=46
Howdy, Stranger!
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